Padre Federico Grote, su descanso final

En el panteón del Circulo Católico de Obreros en el Cementerio de la Chacarita, a la derecha del altar de la capilla, descansa el Padre Federico Grote, quien debía hacer, según él, algo sencillo: poner en marcha un Círculo de Obreros como los de Europa pero adaptado al ambiente en el que estaba. Debía tener una gran amplitud en la admisión de socios. Debía ser una institución de puertas abiertas no sólo en cuanto a recibir a todos sin distinción de religión sino también, sin distinción de clases sociales. Lo importante era cobijar a todos los trabajadores para lograr su promoción, amparo y protección, frente a la explotación capitalista y frente a los embates de las diversas ideologías, y allí nació el Circulo de Obreros, que finalmente se llamó Circulo Católico de Obreros. Falleció un 30 de Abril de 1940.

Hoy a más de cien años de su creación, los Círculos a través de sus más de cuarenta filiales continúan su obra por el bienestar de los trabajadores y sus familias.

Acerca de todo esto el padre Grote decía: «…la obra no podía ser más sencilla. Simplemente por el momento, Círculo de Obreros. Amplitud absoluta en la admisión de socios, puertas ampliamente abiertas, para que entraran por ellas multitudes a quienes pudiera ganar para CRISTO. Por esto no debía apellidarse ´Católico´. El catolicismo ya lo iríamos creando y apuntalando con la ayuda de DIOS y el cultivo espiritual de las almas…»

Su última morada