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ARMINDA
MOLINA |
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Arminda
Molina de San Martín era una joven de 16 años que en diciembre
de 1907 fue internada en el Hospital Muñiz (antigua Casa de
Aislamiento) enferma de tisis.
Su padre se llamaba Ruperto y que
tenía dos hermanos: Ricardo y Alejo.
La joven falleció el 15 de diciembre de 1907 y su padre fue
notificado dos días después. De inmediato el hombre se presentó
en la Dirección del Hospital donde le informaron que Arminda
había sido enviada al Cementerio de Chacarita.
Don Ruperto Molina supo que en el cementerio no se había
recibido el cadaver ni el conductor del coche fúnebre municipal
recordaba haberlo transportado.
A esta altura el padre, ya
preocupado, pensando que su hija no había muerto y que todo se
trataba de una lamentable confusión, acudió a las autoridades
para pedir ayuda. Hizo abrir sepulturas desde dos días antes de
la supuesta defunción de su hija pero no la encontró.
Presentó una denuncia en la secretaría de Sasso, juzgado a cargo
del Dr Constanzo. En su denuncia expresó que su hija “se había
hallado en asistencia en el Hospital Muñiz, antigua Casa de
Aislamiento, atacada de una enfermedad infecciosa, había muerto
pero que su cadaver no se encontraba. El padre insistía en que
la robaron o no murió.
El juez Constanzo dispuso que el
día 9 de enero se trasladaran a Chacarita el padre, acompañado
por el secretario Sasso, los médicos de tribunales Acuña y
Pacheco para exhumar sepulturas porque supuestamente Arminda
estaba allí y su padre no la había reconocido.
Tuvo que posponerse esta medida hasta el día 11. Ese día el
padre se presentó acompañado por testigos que conocían a su
hija. Llovía.
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Interrogatorio a testigos |
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El
Padre y Hermanos de Arminda en el Cementerio de la
Chacarita |
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No hubo resultados positivos.
Abrieron la sepultura 45 tablón 12 del cuadro destinado para
enterratorios gratuitos. Pero no la reconocían. Dos de los
testigos presentes que la habían conocido dijeron que el cabello
“era igual a la menor o muy parecido”. Además hubo una sorpresa
desagradable: en el mismo ataúd donde estaría Arminda se
encontraba también el cuerpo de un hombre. Esto motivó la
indignación del diario La Prensa.
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“Lo que ha sido puesto en relieve
en el caso de este desagradable asunto, es la forma irrespetuosa
como se trata a los cadáveres en los hospitales…pero cuando se
entierran los cuerpos bien podría destinarse una caja de pino
para cada uno”.
El tema siguió y Constanzo llamó a declarar testigos. Nadie pudo
decir si los restos eran o no de Arminda “a causa de la
desfiguración operada en sus rasgos fisonómicos”.
Hacia el 24 de enero se resolvió el caso en el juzgado del Dr
Frías, secretaría de Sasso. Se determinó que según las
indagaciones se desprendía que el cuerpo era el de Arminda pero
su padre no la había reconocido. Por lo tanto “no ha habido
desaparición de cadaver”.
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Exhumación de la presunta sepultura de Arminda Molina
en
el Cementerio de la Chacarita |
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Texto: Guada Aballe
Fotos: Caras y Caretas
Agradecimiento a
Guada Aballe por su Informe e Investigación
E-Mail:
guadeland@yahoo.com
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