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Villanueva
(Chamamé)
Letra: Ernesto Montiel
Música: Montiel y Chamorro
I
Para Villanueva, nació de mi alma triste
este fiel lamento que llora mi chamamé
quisiera que llegue muy cerquita de mi madre,
envuelto en el polvo suave y dormido
de algún tapé.
Desde Buenos Aires te envío mi humilde canto;
tus calles añoro, yo sufro porque te quiero
las noches porteñas de tí me recuerdan siempre
y por eso canto con este acento tan lastimero.
II
Quisiera tenerte aquí
cerquita de mi corazón,
cegarte con esta pasión
aunque yo me muera después.
Qué importa si ya te ví
pueblito de mi gran querer,
es hondo mi gran padecer
y sufro por tí.
I Bis
Pero si el destino un día no permitiera
de que yo volviera al pago donde nací,
quiero Villanueva pedirte que no lo olvides
a este correntino que tristemente canta por tí.
En aguas dormidas de algún manso arroyuelo,
que sueña en las noches lo mismo que sueño yo,
están los arpegios que inspiró mi triste canto
que es terneza, llanto
que el alma misma sintió por tí.
II Bis
Quisiera tenerte aquí
cerquita de mi corazón,
cegarte con esta pasión
aunque yo me muera después.
Qué importa si ya te ví
pueblito de mi gran querer,
es hondo mi gran padecer
y sufro por tí.
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Ernesto Montiel,
(nació el 26 de febrero de 1916 en un pequeño paraje
de "El Palmar", departamento de Paso de los Libres -
falleció en Buenos Aires, el 6 de diciembre de 1975)
Todo un símbolo de la música folklórica del Litoral
Argentino. Su público y sus amigos recuerdan al
maestro Ernesto Montiel como una persona entrañable
que junto a su acordeón supo inspirarse y crear
magnificas obras musicales.
El 26 de febrero de 1916, nacía en Paso de los
Libres Don Ernesto Montiel -el señor del acordeón-
quien un día dejaría su ciudad natal para vincularse
con los mejores intérpretes de la música litoraleña
de aquel entonces: Emilio Chamorro, Ambrosio Miño y
otros, hasta unirse a Isaco Abitbol.
Junto a Abitbol conformarían el Cuarteto Santa Ana,
un sólido binomio en la faz creativa, compartiendo
la paternidad de numerosas obras musicales, entre
ellas la polka "General Madariaga", el chamamé
"Ñatita", el valseado "Don Chirú" o los rasguidos
dobles "Padrino Tito" y "Martínez Gutiérrez".
Ernesto Montiel, entre
tantas actuaciones en Buenos Aires, inauguraba Los
Carnavales Folklóricos de San Lorenzo de Almagro,
compartiendo la cartelera estelar con la orquesta
típica del maestro Carlos Di Sarli y los Hermanos
Abrodos.
Posteriormente se suceden actuaciones por las
principales emisoras radiales del gran Buenos Aires
y giras exitosas que lo jerarquizan.
En 1969 el grupo figura entre los mejores vendedores
de discos del sello Philips. En ocasión de
realizarse el primer Festival Cinematográfico fueron
los encargados de recibir a las delegaciones
extranjeras asistentes en un ágape en El Tigre. El
Cuarteto Santa Ana de don Ernesto Montiel también
tuvo el honor de mostrar su arte musical en el
teatro Colón de Buenos Aires, velada a la cual
asistieron el Presidente de la Nación y el príncipe
de los Países Bajos. Por capacidad y espíritu
creativo recibió la bendición del Papa Paulo VI
sobre sus obras "Villancico Correntino" y "Valsecito
Navideño". Al mismo tiempo es reconocido por otros
ejemplos del mundo artístico nacional, como Astor
Piazzolla y Osmar Madera.
:: Su Biografía
Completa ::
Fuente:
corrienteschamame.com
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