Entrada del Panteón

 


VALORACIÓN:
Según los ejes de valoración: histórico-testimonial, artístico-arquitectónico y paisajístico-ambienta, el edificio acredita un alto valor desde lo histórico testimonial ya que alberga en su seno a innumerables nombres que desde su anonimato, colaboraron con la formación y el engrandecimiento de nuestra patria, además de dar testimonio del espíritu de cuerpo característico de la institución.

De acuerdo a la documentación provista por el Archivo Histórico de la Asociación Socorros Mutuos Fuerzas Armadas, el proyecto de la creación de un lugar donde sepultar dignamente a sus muertos surge de un grupo de oficiales comandados por el Coronel Baldomero Flugerto Sotelo que comenzaron a juntar fondos para tal fin. creando lo que denominaron Sociedad Panteón Militar.
Mientras se juntaban los fondos, las sepulturas se llevaban a cabo en una bóveda dada a préstamo. El 2 de julio de 1888 se aprueba la construcción de una bóveda en el Cementerio de la Recoleta, que se usa temporariamente ante la posibilidad de su ampliación se la vendió para iniciar el Panteón en el Cementerio de la Chacarita.

Hacia fines de 1905 se inicia la obra que concluye el 24 de febrero de 1907 y en ella se disponía de nichos para ataúd, urnas para restos reducidos y casilleros para cenizas.

Descansan allí el Coronel Francisco Uzal, entre los Guerreros del Paraguay: el Tte. Gral. Adolfo Arana. Mayor Clemente Marambio. Tte. Coronel Alberto López y en lugar de privilegio en la capilla, el Coronel Baldomero Flugerto Sotelo.

 


ARQUITECTURA:
Desde el punto de vista arquitectónico este edificio-monumento está conformado por un volumen de planta central, de carácter neoclásico ubicado sobre un podio, que esconde tres niveles de subsuelo, donde se alojan los nichos y los sectores para urnas.

 

 
 

Subsuelo - Nichos y Urnas

Sector de Cinerario y Osario

 

El volumen principal intercepta al podio generando dos situaciones de terraza en frente y contrafrente. Se jerarquiza el frente por la incorporación a la volumetría de un atrio, la escalinata de acceso y dos pilares votivos que contienen sendas esculturas representativas de las distintas fuerzas. El tratamiento de las 3 fachadas restantes es el mismo para todas.
Remata el conjunto una cúpula con tambor cuyo muro se encuentra articulado por una sucesión de columnas adosadas cuyo capiteles presentan volutas estilizadas características del estilo.
 

Los espacios intercolumnios contienen unas pequeñas ventana cuadradas que permiten el acceso de la luz al interior de la capilla, ubicada en el punto neurálgico del monumento y dedicada a Ntra. Sra. De Lujan.

 

 


El atrio de acceso, de neto carácter neoclásico, está conformado por dos columnas de fuste estriado que sostienen un frontis triangular, que presenta acróteras en sus vértices, y cerrado en los laterales por muros. Estos muros se encuentran articulados por un paño destacado por una moldura que remata en un frontis triangular. Este recuadro aloja dos placas en relieves. Por encima del recuadro se ubican un friso ornamentado que recorre el atrio en sus tres caras.

El atrio da lugar a una segunda fachada donde se ubica el portal de acceso destacado por la presencia de dos columnas adosadas, que repiten el esquema de la fachada principal. El paño central posee un saliente que contiene la puerta de dos hojas corredizas de diseño digno de ser destacado. El friso decorado es enfatizado en este punto con una secuencia de cornisas y un motivo central.

 

Placas Recordatorias que se encuentran en la entrada del Panteón

 
 

 
 

Panteón de Socorros Mutuos "Fuerzas Armadas"

 1881 :: En el primer Centenario :: 27 - XII - 1981 

1881 - 1931

 AD VITAM AETERNAM

 

Las fachadas laterales, y la de contrafrente se desarrollan respetando un mismo esquema que el frente paño central saliente rematado por frontis recto con acróteras, conformado por dos pilares laterales, des columnas adosadas El paño entre pilares posee una sucesión de molduras que generan un friso que contiene un vitreaux central remarcado por molduras.
Cuatro copones votivos rematan el conjunto dando marco al tambor.

La capilla se desarrolla en una planta con forma de cruz griega materializada por 8 columnas Si bien la planta del volumen es cuadrada la disposición de los elementos arquitectónicos del interior la transforma en esa cruz.
 

 

 


El ala de frente aloja el altar. En la periferia se ubican las áreas de apoyo: sacristía y depósito, además de las escaleras que permiten el acceso al subsuelo.

El cuerpo central de la capilla se cierra por medio de una cúpula de gajos, casetonada que cuenta con un óculo octogonal, en su punto de confluencia, permitiéndonos observar el tambor, la cúpula y le otorga carácter celestial al conjunto.
 

 

 
 

Cúpula casetonada

Vista de la capilla desde arriba

 

       
       
 

 
 

Proyecto: Manija porta florero y florero para nicho.

Proyecto: Brazo de tres luces - También hay de 2 luces-

 
       
 

 
 

Se puede apreciar en esta fotografía el Brazo de 2 luces y a la derecha la Manija porta florero y florero para nicho

 

Pinturas del Proyecto de construcción del Panteón

(Salvando algunos detalles el panteón actual es muy similar a estas pinturas)

Antigua Pintura en Perspectiva

del

Panteón de Socorros Mutuos de las Fuerzas Armadas.

Antigua Pintura Sección Longitudinal

del

Panteón de Socorros Mutuos de las Fuerzas Armadas.

   

HISTORIA


En una fría y lluviosa mañana de 1810 - el 25 de mayo - nacía la Patria, 4 días después por un Decreto de la Primera Junta, los siete batallones de infantería de milicias se transformaron en regimientos, llegando a 1116 plazas. Había nacido El Ejercito Argentino

Ejercito Libertador que ofreció la vida de sus mejores hombres para consolidar las libertades que se iban consiguiendo, en los distintos países de la América Hispana. Este Ejercito estaba formado por hombres que provenían de todos los rincones de la Patria, cruzo cordilleras, se metió en las selvas y llevo triunfante la bandera hasta los confines geográficos de la tierra Americana. No se adueño de un solo metro más allá de nuestras fronteras. Fue comandado por soldados formados en la austeridad y el desinterés, algunos como el General San Martín tenían formación militar, otros como el General Belgrano, venían de la vida civil y se tuvieron que improvisar comandantes; pero todos ellos le dieron la impronta de austeridad y transmitieron la mística de la libertad a quienes con el correr de los años fueron sucediéndolos.

Terminadas las guerras de la Independencia, llego el momento de consolidar nuestras fronteras y allí estaban los soldados fortineros que fueron celosos custodios de nuestras fronteras. Las interiores eran el limite entre la civilización y el desierto, desde donde venia el malón allí se libro una fuerte y ruda lucha contra los primitivos dueños de la tierra, y se fueron ganando suelos fértiles para darlas a la producción ganadera y/o cerealera que fueron los grandes pilares de nuestro crecimiento y desarrollo como País.

Comenzó entonces otra de las grandes tareas de nuestro Ejercito, el de instruir a los habitantes de esas tierras, que si bien ahora pertenecían a la civilización por extraña paradoja estaban muy lejos de ella, además las puertas de nuestra Patria se habían abierto para todos los hombres del mundo que quisieran habitar el suelo argentino y comenzaron a llegar inmigrantes de Europa de distintas culturas y lenguas en busca de mejores horizontes.

El Ejercito, comenzó a educar a esos hombres y mujeres llegados de lejanos países, a fundar pueblos, medir las grandes extensiones de tierras y así saber cuantos kilómetros teníamos de largo y de ancho, hizo caminos, construyo escuelas etc.
Después de tantas luchas y sacrificios la mayoría de sus Oficiales y Soldados murieron pobres, habían dado todo a la Patria y no le reclamaban nada.
Terminadas las guerras civiles, el País comienza a organizarse, este proceso de lo que se dio en llamar de la Organización Nacional, culmina con la llegada del General Julio Argentino Roca, a la presidencia de la Nación.

En esas épocas y ante un hecho fortuito un grupo de oficiales, a cuyo frente se encontraba el Coronel Baldomero Flugerto Sotelo concurre al velatorio de un camarada fallecido, y allí pueden comprobar el estado de pobreza en que vivían los oficiales que fallecían habiendo luchado para engrandecer a la Patria.

El 27 de diciembre de 1881, un grupo de 22 oficiales convocados por el Coronel Sotelo, deciden comenzar a juntar fondos para así poder dar cristiana sepultura a los fallecidos; la primera denominación que recibe es la de Sociedad Panteón Militar.

Numerosos inconvenientes se le plantearon a estos Oficiales, para llevar adelante su objetivo.
Debemos señalar que la primera solución se alcanzo mediante el préstamo de una bóveda en el cementerio de la Recoleta, a pesar de la búsqueda exhaustiva que se realizo en los archivos del mencionado cementerio no se ha podido encontrar el nombre del generoso propietario que les facilito la bóveda, estos fueron los comienzos y le permitieron ganar tiempo para reunir el dinero necesario para comprar otra bóveda a fin de ampliar la capacidad de nichos, Esta compra se efectúa en el año 1884, y se pago con dinero de las cuotas mensuales de los escasos socios de esa época, dinero que fue sabia y honestamente administrado.
Una constante a todo lo largo de la historia de la Sociedad fue la de ampliar las escasas disponibilidades en prestaciones con que contaba. Corría el año 1886, y se logra un acuerdo con las empresas de pompas fúnebres para lograr una rebaja en el costo de los sepelios.

El 2 de julio de 1888, se aprueba la construcción del primer panteón en el cementerio de la Recoleta, comenzada la construcción de la obra, hasta su finalización la Comisión tuvo una gran tarea llevándola a adoptar una serie de medidas, al no cumplir la firma contratista con los plazos establecidos en los pliegos de la licitación.

La financiación de la obra fue por medio de un subsidio, de $ 25.000. = m/n que le fue otorgado por la Ley 2351, es de destacar, que solamente se utilizaron $15.800. = m/n devolviéndose el sobrante a la Contaduría General de la Nación. Luego de una serie de avatares se logra vender el 8/5/1890, la bóveda del Cementerio de la Recoleta, a pesar de que en fecha 25 de febrero de 1888se le entrega la posesión a perpetuidad de la sección 20,donde se encontraba ubicada ante la falta de nichos, se decide transferir el dominio y concretar el proyecto de erigirlo en el Cementerio de la Chacarita, donde la Municipalidad le había cedido un lote amplio y muy bien ubicado.

El 17 de diciembre de 1905, se firma el contrato con la empresa que había resultado adjudicataria de la obra, Garibaldi y Galli, el monto que ascendía el contrato era de $ 22.350. = m/n ante la falta de dinero y dada la situación apremiante que se vivía, se decide vender la sede social, de la calle Larrea 1032, vender la otra bóveda del cementerio de la Recoleta y/o solicitar un préstamo al Banco Hipotecario Nacional, ante el fracaso de los proyectos, se llego a un acuerdo con el Banco "El Hogar Argentino" por medio del cuales la Sociedad recibió un préstamo de $ 20.000. = m/n pagadero a 30 años, es de destacar que este préstamo fue cancelado en la mitad del tiempo acordado, debido al buen manejo de los recursos y a La contribución voluntaria de $50. = m/n que hicieron muchos asociados.

El 24 de febrero de 1907, se dio por finalizada la obra y se disponía de nichos para ataúd. "El edificio es de una gran pureza de estilo arquitectónico, en sus líneas y formas estrictamente clásicas; su altura máxima es de 25 metros sobre el nivel de la vereda y su profundidad de 7 metros; el exterior es de imitación piedra con zócalo de granito picado a la martelina; el interior consta de una gran capilla hecha de estuco francés, y de tres criptas, con una capacidad de 1.341, nichos para ataúdes y urnas de restos reducidos y 3.400, casilleros para cenizas, o sea un total de 4.741 nichos y casilleros3"
Para finalizar diremos que entre sus muros descansan, soldados que lucharon por hacer grande a la Patria de los Argentinos, como ejemplo podemos citar al coronel Francisco Uzal, que peleo en la Reconquista en 1806/1807, y formo parte del los Ejércitos Libertadores.
Guerreros del Paraguay, entre otros citaremos al Teniente General Adolfo Arana etc.

 

 
En un lugar de privilegio y dentro de la capilla depositadas en una urna de bronce descansan las cenizas del infatigable luchador, fundador de la Sociedad de Socorros Mutuos Coronel Baldomero Flugerto Sotelo.

 

 

Estatua de un granadero custodia la entrada al Panteón, dicha estatua fué Fundida en el Arsenal Esteban de Luca - Mayo 1936

  Estatua de un Marino también custodia la entrada al Panteón, dicha estatua fué Fundida en el Arsenal Esteban de Luca - Mayo 1936
     
 

 
     


   PERSONALIDADES QUE ALLI DESCANSAN  


GUERRA DE LA INDEPENDENCIA
 

CORONEL
UZAL FRANCISCO

También combatió en las Invasiones Inglesas
 



GUERRA DEL PARAGUAY

(Guerra de la Triple Alianza)

 

 
 

La de Tuyutí es la batalla más sangrienta en la historia de América del Sur, pintado por Cándido López.

:: Más Información Sobre la Guerra del Paraguay ::

 

MAYOR
MARAMBIO CLEMENTE

TENIENTE CORONEL
LÓPEZ ALBERTO


CAMPAÑA DEL DESIERTO

 

 
 

Julio Argentino Roca en la Campaña del Desierto

:: Más Información Sobre la Campaña del Desierto ::

 

GENERAL DE DIVISIÓN
CORNELL RICARDO

TENIENTE CORONEL
RAMÍREZ JUÁREZ EVARISTO

GENERAL DE DIVISIÓN
RUZO BENEDICTO

TENIENTE CORONEL
RIVAROLA ARTURO

TENIENTE CORONEL
BORONA FELIPE

TENIENTE GENERAL
ARANA ADOLFO

CORONEL
LUZURIAGA ANÍBAL

GENERAL DE BRIGADA
ITHURBIDE JUAN BAUTISTA

GENERAL DE BRIGADA
PEÑA LEOPOLDO
 

Curiosidad: También está sepultado allí el padre de Evaristo Carriego

 

Dr. José Evaristo Carriego

(1828 - 1907)

 

Copón de Bronce con las cenizas del Dr. Evaristo Carriego + 1-1-1907

Panteón Asociación Socorros Mutuos Fuerzas Armadas

De la Universidad de Córdoba egresó como Doctor en Leyes, profesión que nunca ejerció. Prefirió ser periodista. Escribir era su mayor satisfacción. Fundó en 1862 el periódico El Litoral, fue el primer director del diario El Entre Ríos, colaborador de la revista mensual La Actividad Humana, también colaboró en Los Castizos, Las Provincias y Los Tiempos.

 
"...El doctor Carriego en la Legislatura de Paraná, durante la dictadura de Urquiza Urquiza era un hombre que, con la pierna volcada sobre el recado, veía, tomando mate, degollar a filas de prisioneros. Bueno, pues, en vida de Urquiza, algún adulón propuso que en Paraná le hicieran una estatua a Urquiza. El doctor Carriego dijo que ese acto era un acto de adulación y que las estatuas sólo debían erigirse a muertos y no a vivos. Y el doctor Carriego sabía que estaba jugándose la vida, o más precisamente la garganta al decir esas palabras. Y sin embargo lo hizo. Carriego era un hombre de escasa cultura. Tenía esa veneración, ciertamente muy justa, por Francia, que tuvieron todos los hombres de su generación pensemos en Darío, en Lugones, pero el hecho es que él sabía muy poco de Francia, fuera de las campañas napoleónicas. Recuerdo, en las sobremesas de los domingos en mi casa, que él y mi padre nos explicaban la batalla de Austerlitz, o la batalla de Viena, o la última batalla, la de Waterloo, ayudándose con los cuchillos, los tenedores, los vasos, las tacitas de café, las copas que habían quedado, para mostrarnos cómo habían sido aquellas batallas. Y, además, Carriego fue un gran lector de Dumas. Uno de sus poemas se titula, precisamente, Leyendo a Dumas. Y lo leía en español, no sabía francés. Y en aquella época estoy hablando de 1910 no saber francés era casi como no saber leer y escribir: todos sabíamos francés. No quiero decir que lo habláramos correctamente o que pudiéramos tener una conversación en francés; quiero decir algo mucho más importante: todos podíamos gozar directamente de la literatura francesa. La memoria de los hombres de aquella generación estaba llena de versos de Racine, de Musset, de Hugo, y luego, cuando triunfa el modernismo, de versos de Verlaine y de Baudelaire..."

Jorge Luis Borges - La poesía y el arrabal
Conferencia pronunciada en el el auditorio de la Universidad de Antioquia, Colombia, en 1963

Se cuenta la siguiente anécdota: Poco antes de morir, el Dr. José Evaristo Carriego estaba escribiendo un libro titulado “Memorias de mis tiempos”, que quedó incompleto. El gobierno entrerriano le había comprado la obra en la suma de 15000 pesos en atención a los servicios prestados por él a la provincia y a la pobreza en que vivía. El día anterior a su muerte, llamó a los médicos que lo atendían y les pidió que con toda franqueza le dijeran si existía peligro inmediato de un desenlace. Entonces, el Doctor Ortiz, le dio a entender que su estado era muy grave, al oirlo Carriego experimentó una gran contrariedad y manifestó que le causaba mucha pena morirse sin pagar la deuda que había contraído con el gobierno de su provincia…”

Fuente: Archivo Histórico de la Asociación Socorros Mutuos Fuerzas Armadas

   
         
         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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