Cementerio de la Chacarita http://www.cementeriochacarita.com.ar Icono de Buenos Aires Fri, 14 Dec 2018 00:17:46 +0000 es-ES hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.0.3 El Cementerio de la Chacarita, un museo al aire libre en la ciudad http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2691 Mon, 30 Jul 2018 15:40:32 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2691 Entre sus “joyas secretas” hay panteones inspirados en templos medievales españoles, bóvedas Art Nouveau y galerías con el sello moderno del arquitecto y artista plástico Clorindo Testa. Mirá.

Una estatua lo representa de pie, sonriente, con una flor en el ojal. Al lado, acurrucada, partida por el dolor, una figura con una lira rota simboliza el luto de la música. El mausoleo de Gardel es -lógico- una “celebridad” del Cementerio de Chacarita (Guzmán 680). Pero en ese espacio de 95 hectáreas, diseñado entre 1882-6 por el arquitecto Juan Buschiazzo -quien también trabajó en el de Recoleta-, hay otras joyas poco conocidas.

Zorzal criollo. El mausoleo de Carlos Gardel en Chacarita. /Diego Waldmann

Zorzal criollo. El mausoleo de Carlos Gardel en Chacarita. /Diego Waldmann

Hay, por ejemplo, panteones como el de la Sociedad Española de Socorros Mutuos de Buenos Aires (1896), inspirado en un templete de El Escorial de Madrid (siglo XVI). Como el del Centro Gallego (1929), que se basó en el claustro de la iglesia Colegiata del (río) Sar, de Santiago de Compostela, cuya construcción comenzó en el siglo XII. Austero, de piedra. O como el de la Sociedad Salesiana (1923): casi una réplica, en pequeña escala, de la monumental Basílica María Auxiliadora y San Carlos, del barrio porteño de Almagro, con ecos de estilos románico y gótico y destellos dorados típicos de la decoración bizantina.

Templete. Es del panteón de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, de 1896. / Germán García Adrasti

Templete. Es del panteón de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, de 1896. / Germán García Adrasti

Salesiano. Casi una réplica, a menor escala, de la monumental Basílica de Almagro. / Germán García Adrasti

Salesiano. Casi una réplica, a menor escala, de la monumental Basílica de Almagro. / Germán García Adrasti

También hay esculturas de Luis Perlotti (1890-1969). Y hay pirámides, vitrales y relojes que marcan la “hora fatal” (del fallecimiento) entre flores “dibujadas” con hierro (década de 1910) y otras huellas del Art Nouveau.

Art Nouveau. Curvas y vidrio en una bovéda de la década de 1910. / Germán García Adrasti

Art Nouveau. Curvas y vidrio en una bovéda de la década de 1910. / Germán García Adrasti

La lista es larga. “Es que este lugar tiene un enorme valor histórico y patrimonial”, resume Hernán Vizzari, el explorador de cementerios, creador de la web Cementerio de Chacarita y otros espacios de difusión.

Vizzari explica que las réplicas de monumentos y otras formas del arte empezaron a poblar el Cementerio de Chacarita en la década de 1890, cuando se perfiló como clave para la Ciudad -la epidemia de fiebre amarilla de 1871 había hecho colapsar al anterior de la zona: llegó a haber 564 inhumaciones diarias-. “Eran la manera de la época de recordar y de honrar”.

A Cerati. Homenaje en su tumba en Chacarita. /Andres D'Elia

A Cerati. Homenaje en su tumba en Chacarita. /Andres D’Elia

Y Vizzari dice que, además de Perlotti, dejaron su obra Antonio Pujía y Clorindo Testa, entre muchos otros. Que aunque el Cementerio de Recoleta aparece como el  top de Capital, a éste le ve “un potencial mucho más porteño y social”, ya que “están los restos de íconos populares más actuales, como Cerati o Gilda, o las huellas del crematorio inaugurado en 1903 pese a la negativa de la Iglesia católica”.

Puede haber vandalismo, como aclara. Puede faltar mantenimiento. Pero, en este artículo, van sus recomendados. Piezas imperdibles de este cementerio-museo.

Posible recorrido:

1) Asociación Española de Socorros Mutuos. Este panteón fue diseñado por el arquitecto noruego Alejandro Christophersen -autor del café Tortoni, la sede de la Bolsa y la Basílica Santa Rosa de Lima, entre otros edificios porteños- en 1896. Se inspiró en el templete realizado por Juan Herrera que está el patio mayor delMonasterio de San Lorenzo de El Escorial de Madrid (siglo XVI). Su profusión de detalles, como de una obra de orfebrería, recuerdan al neoplateresco y al barroco americano. “Es una joya pero hace años que se encuentra cerrado y prácticamente sin mantenimiento”, advierte Vizzari. Se ubica en la Sección 5, entre las calle 24 y 17 del Cementerio.

Zoom. Decoración del panteón de la Asociación Española de Socorros Mutuos./ Germán García Adrasti

Zoom. Decoración del panteón de la Asociación Española de Socorros Mutuos./ Germán García Adrasti

“Hay que destacar las réplicas exquisitas de cuadros realizadas en vitreaux de gran tamaño, por Feliciano Mary. Las pinturas reflejadas sonSantiago en Batalla de Clavijo, de José Casado del Alisal (1885) y La Rendición de Granada, de Francisco Padilla (1882)”, señala Vizzari.

El Escorial. Vista del complejo monumental, en Madrid. / Archivo

El Escorial. Vista del complejo monumental, en Madrid. / Archivo

La historia de ese panteón empezó antes, con la construcción de uno pequeño en el Cementerio de Recoleta. El crecimiento de asociados hizo necesario ampliarlo con mausoleos y luego, a fines del siglo XIX, construir este espacio en “Cementerio del oeste”.

2) Art Nouveau. Plantas. Curvas. Un reloj de arena alado -que señala “la hora fatal”, la del fallecimiento en cuestión-. El movimiento modernista que en Francia se llamó Art Nouveau –Liberty en Italia, Jugendstil en Alemania y  Sezession en Austria, entre otras denominaciones–, tiene ejemplos en el Cementerio de Chacarita. Entre fines del siglo XIX y principios del XX, esa movida representó un nuevo modo de crear, desde artesanías hasta edificios, marcado por la inspiración en la naturaleza y el uso de materiales “industriales” -desde hierro hasta vidrio-. Los bóvedas de esta foto, realizadas en la década de 1910, resumen muy bien esas características.

Modernismo. El Art nouveau, de comienzos del siglo XX, dejó su huella en Chacarita. / Germán García Adrasti

Modernismo. El Art nouveau, de comienzos del siglo XX, dejó su huella en Chacarita. / Germán García Adrasti

Basílica.María Auxiliadora y San Carlos. Está en Hipólito Yrigoyen al 3900. / Néstor García

Basílica.María Auxiliadora y San Carlos. Está en Hipólito Yrigoyen al 3900. / Néstor García

3) Sociedad Salesiana. Este panteón fue realizado en 1923 por el salesiano Ernesto Vespignani  casi como un calco, en pequeña escala, de la monumental Basílica María Auxiliadora y San Carlos, de Almagro, que había construido entre 1900 y 1910, con ecos de los estilos románico y gótico, y destellos dorados de decoración bizantina. Se trata de una iglesia frente a la que uno se pregunta qué mirar primero: ¿El rosetón o el pantocrátor de la fachada? ¿Las estrellitas pintadas adentro? El panteón también ofrece ese tipo de imanes. En la sección 5, en las calle 18 y 49 del Cementerio.

Portal. Del panteón de los salesianos. / Germán García Adrasti


Portal. Del panteón de los salesianos. / Germán García Adrasti

Interior. De la Basílica de Almagro. / EFE

Interior. De la Basílica de Almagro. / EFE

El panteón no está como entonces. Unos años después de la edificación la estructura debió ser modificada. Vizzari explica que contaba con ocho pisos subterráneos y un “monstruo de montacargas”. Y, después de que un empleado municipal muriera por accidente, las reglas cambiaron. “Entonces, usaron los hierros del montacargas para hacer un entrepiso. Hubo otro gran susto: se derrumbó una plataforma de mármol con cinco escalones. Como dice el informe de aquel hecho: ‘Dios nos asistió a que no hubiera ningún muerto‘. Porque la gente se paraba sobre ella en cada entierro”.

Datos: Se cuenta que en el coro de la vieja iglesia de Almagro cantaron Gardel y Ceferino Namuncurá. Y se sabe que en 1936 bautizaron a Bergoglio, hoy Papa.

4) Gran panteón. Entre 1950-59, el arquitecto y artista plástico Clorindo Testa -entre otros profesionales- trabajó en las terrazas y templetes de acceso a los panteones subterráneos de los cementerios de Chacarita y de Flores.

Gran panteón. En panorámica./ Germán García Adrasti

Gran panteón. En panorámica./ Germán García Adrasti

Dice Vizzari: “Fue en Chacarita donde se ensayaron los primeros panteones de este género. Las galerías que están cerca de la entrada principal incluyen unos 23.200 nichos para ataúdes, 3.950 para urnas grandes y casi 13.000 para pequeñas, son un gran ejemplo”. Y agrega: “Luego se destinó a este tipo de construcción una zona en forma de rombo, que se denominó sexto panteón o gran panteón. Dentro de él se definieron secciones de formas triangulares que se fueron construyendo en forma intermitente”. Los pioneros usaron materiales fuertes y nobles: hormigón a la vista y mármol, para revestimientos y pisos.

5) Centro Gallego. “Colocaron en su base cuatro cofres con tierra de las provincias gallegas La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra”. Así, cuenta Hernán Vizzari, arrancó en 1929 la construcción de este panteón según el proyecto del ingeniero Alejandro V. Varangot y en terrenos donados por el Consejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires. Las primeras instalaciones se inauguraron el 25 de Julio de 1932, cuando la entidad celebraba sus bodas de plata.

Sobriedad. En el pájaro y los arcos, que evocan características del románico./ Germán García Adrasti

Sobriedad. En el pájaro y los arcos, que evocan características del románico./ Germán García Adrasti

Será por los arcos. Los relieves con pájaros, simples. Por sus rasgos más austeros. El asunto esta edificación trae aires del estilo románico gallego. Sobrios. El claustro, de hecho, es una réplica del la Colegiata del (río) Sar, de Santiago de Compostela, cuya construcción comenzó en el siglo XII -y cuyos capiteles decorados con flores y formas geométricas son preciosos-.

Modelo. Un sector de la Colegiata del (río) Sar, de Santiago de Compostela inspiró al Panteón del Centro Gallego en Chacarita. Austera. / Archivo

Modelo. Un sector de la Colegiata del (río) Sar, de Santiago de Compostela inspiró al Panteón del Centro Gallego en Chacarita. Austera. / Archivo

En el altar de la capilla hay una escultura titulada La Piedad, del artista gallego Francisco Asorey.”Una leyenda que dice que Asorey tuvo que hacer tres veces La Piedad para este panteón, ya que dos de esas se hundieron, durante el viaje, en el Atlántico”, agrega Vizzari.

Bestiario. En un capitel del Panteón del Centro Gallego./ Germán García Adrasti

Bestiario. En un capitel del Panteón del Centro Gallego./ Germán García Adrasti

Las gárgolas del exterior sostienen con sus garras escudos de las provincias gallegas y la cruz de Santiago. “El panteón representa simbólicamente la unión con Galicia; la idea del regreso a la tierra natal”, cierra Vizzari. El panteón está en la sección 13, en las calles 33 y 46 del Cementerio.

Detalle. Gárgola y escudo en el Panteón del Centro Gallego. /Germán García Adrasti

Detalle. Gárgola y escudo en el Panteón del Centro Gallego. /Germán García Adrasti

Fuente consultada: Clarin

]]>
Muestra de fotos antiguas sobre cementerios en el Barrio de Chacarita http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2633 Fri, 20 Oct 2017 12:41:00 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2633 “Los Cementerios de Buenos Aires, sus trabajadores y contexto histórico”

de Hernán Santiago Vizzari

El sábado 4 de noviembre, a las 12:30 horas, Hernán Vizzari expondrá su muestra  “Los Cementerios de Buenos Aires, sus trabajadores y contexto histórico” donde también se le hará entrega de la declaratoria oficial como “Personalidad Destacada en el ámbito de la Cultura” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El investigador e historiador del cementerio de la Chacarita y costumbres funerarias porteñas exhibirá parte de su colección particular de fotos documentales y elementos funerarios. El encuentro se realizará en Salón de reuniones y conferencias del SOECRA, Guevara 464 – Barrio Porteño de Chacarita, CABA.

La entrada es gratuita. Pueden comunicarse a [email protected] /

Móvil o Whatsapp: 15-3586-3544 / Facebook: hervizzari / Twitter: @hvizzari


En esta muestra fotográfica, Hernán Vizzari nos propone un antiguo recorrido documental por los cementerios de la Chacarita, Flores y Recoleta, la importancia de sus trabajadores, nuestras costumbres funerarias en el día de los difuntos, como también elementos funerarios, medallas de inauguración de panteones sociales,  cartas de luto, esquelas y otros elementos de este género. Es de un excepcional valor patrimonial, ya que esta clase de muestras son inéditas en la Ciudad de Buenos Aires  y Vizzari con su vasta colección las viene realizando y nos la comparte desde hace años.

La misma quedará en exhibición todo el día en el marco de La Noche de los Museos 2017, pudiéndola visitar en un interesante recorrido entre otros Museos del barrio de Chacarita,

Se eligió el 4 de noviembre en conmemoración al “Día del Trabajador del SOECRA” y por el 2 de noviembre “Día de los Difuntos”.

]]>
Las calles de nuestro barrio http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2609 Wed, 19 Jul 2017 13:31:27 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2609 En forma resumida, explicaremos el porqué de los nombres de las calles de nuestro barrio y en qué dirección corren, en qué año se les dio el nombre que llevan, dónde comienzan y concluye su recorrido. Nos ilustramos con las obras: “Barrios, calles y Plazas de la Ciudad de Buenos Aires-Origen y razón de sus nombres”, Alberto Gabriel Piñeiro y Ramón Melero García, “Buenos Aires: Historia de las calles y sus nombres”, de Vicente Osvaldo Cutolo (1988), “Diccionario de las calles de Buenos Aires”, de Miguel Iusem (1971), “Plazas y calles de Buenos Aires”, Adrián Becar Varela y Enrique Udando (1910).

Barrio de Chacarita

ALVAREZ THOMAS, Ignacio (1787-1857). Se llamó Calle 65-I y también Segunda Córdoba. Lleva su nombre por Ordenanza Municipal de 1893. Corre de E a O, entre Av. Dorrego y Av. Congreso. Fue un militar que llegó a Director Supremo y que en 1815 convocó al Congreso de Tucumán.

CORDOBA Se diseñó en 1822. Tuvo sectores denominados Rivera y Giribone. Se dirige hacia el O, entre Av. Madero y Av. Federico Lacroze. Rinde homenaje a la provincia del mismo nombre.                              

CHARLONE, Juan Bautista (1826-1866). Así se llama Ord. De 1904. Va hacia el O, entre Av. Dorrego y Mariano Acha. Militar italiano que combatió en Caseros, Pavón y en la guerra del Paraguay (Curupaytí).

ROSETI, Manuel (1832-1866). Ordenanza de 1904. Corre de S.E a N.E y es continuación de Loyola. Va de Borrego a Mariano Acha. Roseti fue un militar que luchó en Cepeda y en la guerra del Paraguay.

FRAGA, Manuel (1831-1866). Ord. 1904. Se llamó Aguirre y corre entre Av. Dorrego y Av. Chorroarín. Fraga fue un coronel que combatió  en Pavón y en la guerra del Paraguay. En Curupaytí fue herido mortalmente.

GUEVARA, José (1719-1806). Se llamó Garibaldi, Pacífico y Velazco. Va de E a O. Ord. De 1904. Se extiende entre Av. Dorrego y Av. Triunvirato. Guevara fue un sacerdote e historiador.

LEMOS, Juan Gregorio (Ord. 1904). Va de E a O y antes se llamó Vera. Se extiende entre Av. Dorrego y Jorge Newbery. Lemos fue un militar, oficial de José de San Martín e Intendente de sus ejércitos.

FOREST, Carlos (1787-1823). Ord. De 1893. Antes se llamó Newton. Va hacia el N.E entre Jorge Newbery y La Pampa. Forest fue un militar francés, que luchó contra los británicos en 1806 y en Tucumán y Salta.

CORRIENTES Se llamó “Boulevard Corrientes” y Triunvirato, desde 1893, para ser denominada Corrientes en toda su extensión, en 1938. Va de E. a O y corre entre Av. Madero y Federico Lacroze. Rinde homenaje a la provincia del mismo nombre.

GUZMAN. Gonzalo Martel de (1554). Se llamó Camargo y tiene su nombre desde 1904. Corre entre Av. Dorrego y Elcano. Guzmán fue un compañero de Juan de Garay en la segunda Fundación de Buenos Aires, en 1580.

RODNEY, César Augusto (1772-1824). Es la continuación de Padilla y el nombre data de 1904. Se extiende entre Av. Dorrego y Av. Jorge Newbery. Rodney fue un diplomático norteamericano que propició el reconocimiento de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1818.

OTERO, Francisco de Paula (1786-1854). Es la continuación de Murillo y el nombre que le adjudicó en 1904. Va desde Av. Dorrego hasta Jorge Newbery. Otero fue un militar, oficial del General Arenales. Combatió en Junín y Ayacucho.

ITURRI, Francisco José de (1771-1816). Se llamó Muñecas y el nombre es de 1904. Va desde Av. Dorrego hasta Tronador. Iturri fue un sacerdote e historiador.

CALDAS, Francisco José de (1771-1816). Calle que va de S a N y cuyo nombre es de 1904. Va desde Av. Dorrego hasta Mariano Acha. Caldas fue un naturalista nacido en Colombia.

GIRARDOT, Atanasio (1791-1813). Así se llama desde 1904 y corre entre Av. Dorrego y Av. Alvarez. Girardot fue un militar de Colombia que actuó con las fuerzas de Simón Bolívar.

MONTENEGRO, Nicanor (1831). Así se denomina desde 1904 y va desde Av. Dorrego hasta Chorroarín, interrumpida por el Cementerio de la Chacarita. Montenegro fue un militar fusilado, como consecuencia de las luchas civiles.

GARMENDIA, José Ignacio (1788-1864). Calle que va de N a S. Se llamó Bella Vista y va de  Av. Del Campo hasta Av. Warnes. Garmendia era un funcionario que representó a Tucumán en el Congreso de 1816.

DORREGO, Manuel (1787-1828). Así se llamó desde 1881. Por 1871 fue el “Camino a la Chacarita Vieja” (Cementerio). Corre entre Leopoldo Lugones y Av. Warnes. Dorrego era militar, gobernador de la provincia de la provincia de Buenos Aires en 1827, y fue fusilado por Juan Lavalle en 1828.

LEIVA, Manuel (1794-1879). Calle que va de O a E y cuyo nombre data de 1904. Corre entre Guevara y Av. Warnes. Leiva fue un funcionario que representara a Santa Fe en el Congreso de 1853.

ARENAL, Concepción (1820-1893) El nombre data de 1920 y corre de N a S. Va desde Nicolás Savio hasta Av. Warnes. Esta dama fue una socióloga y escritora española que bregó por el mejoramiento de las cárceles.

DUMONT, Santos, Alberto (1873-1932). Calle que así se llama desde 1935. Va desde “Soldado de la Independencia” hasta Av. Warnes. Fue un notable aviador brasileño, precursor de la aeronáutica mundial.

NEWBERY, Jorge (1875-1914). Se llamó Segunda Colegiales, Chacarita y Ushuaia y el nombre actual data de 1914. Se extiende entre Av. Del Libertador y Av. Warnes. Newbery fue precursor de la aviación argentina, Director Municipal de Alumbrado y deportista destacado.

MAURE, José Antonio (1796-1872). Se llama así desde 1904 y va desde Av. Del Libertador hasta Av. Corrientes. Maure fue un militar que actuara en Rancagua, Chacabuco y Maipú, con el General San Martín.

OLLEROS, Juan José (1794-1857). Se llamó Ombúes y el nombre actual es de 1904. Va de NO a SO. Olleros fue un militar que luchara en Chacabuco y Maipú bajo las órdenes del General San Martín.

LACROZE, Federico (1838-1899). Se llamó Colegiales y Primera Colegiales. El nombre se le adjudicó en 1908 y transcurre entre Av. Del Libertador y Guzmán. Lacroze fue un pionero del transporte urbano y creador de líneas de tranvías de caballo, de vapor y eléctricas en toda la ciudad y en nuestros barrios.

GARCÍA, Teodoro (1840-1909). Calle que va de E a O y que se llamó Tercera Colegiales y Esteco. El nombre actual data de 1917 y se extiende entre Av. Libertador y Fraga. Recuerda a un general que actuara en la Guerra con el Paraguay y en las Campañas al Desierto.

PALPA Recuerda un combate que libró en Perú la Expedición Libertadora en 1813.  Calle que se llamó Cuarta Colegiales y cuyo nombre es de 1893. Se extiende entre Arcos y Fraga.

CESPEDES, Francisco de (Ordenanza de 1893). Corre de N a S y se llamó Calle N°5 y luego Quinta Colegiales. Corre entre O’ Higgins y Guevara. Céspedes fue Gobernador del Río de la Plata en 1624.

ZABALA, Bruno Mauricio de (1682-1736). General español, fundador de Montevideo. Calle que se llamó Séptima Colegiales y que tiene el nombre actual desde 1893. Corre  entre Av. Libertador y Guevara.

INCAS, de los Rinde homenaje a la raza aborigen americana del Perú. Calle que va de E a O y que se llamó del Progreso. El nombre actual es de 1904 y va desde Elcano hasta Virrey del Pino.

DEL PINO, Joaquín (1729- 1804). Calle que va de N a S. Se llamó Corvalán y Once Colegiales. En 1893 el nombre era Pino y en 1942, Virrey del Pino. Se extiende entre Migueletes y Av. Alvarez Thomas. Rinde homenaje a tal funcionario que gobernara el Virreinato desde 1801 hasta 1804.

DELGADO, Agustín (1790-1859). Corre de E a O y se llama así desde 1904. Va desde Jorge Newbery hasta Av. de los Incas. Recuerda a ese diputado por Mendoza en el Congreso de 1853.

MARTINEZ, Enrique (1789-1870). Por sectores se llamó Menotti y Alsina. En 1983 se llamó Martínez  y desde 1949 lleva el nombre actual. Va desde Santos Dumont hasta Blanco Encalada.

CONDE, Pedro (1785-1821). De S a N. Se llamó General Álvarez y Gowland en 1893. Va desde Av. Dorrego hasta Vedia. Recuerda a un militar que luchara en Chacabuco y Maipú.

FREYRE, Marcelino (1846-1879). Esta calle va desde Av. Infanta Isabel hasta Av. Dorrego y el nombre se lo dio en 1946. Este militar actuó durante la Guerra con el Paraguay.

ZAPIOLA, José Matías (1780-1874). Se llamó Mom en 1893. Va desde Av. Dorrego a la Av. General Paz. Rinde homenaje al militar que actuara con el Coronel San Martín para formar el Regimiento de Granaderos a Caballo. Organizó fuerzas navales argentinas.

CONESA, Emilio (1823-1873). Va de E a O y el nombre es de 1893. Se llamó General Conesa, Fernández y Liniers. Va desde Av. Dorrego hasta Av. General Paz. Fue un militar que actuó en la Guerra con el Paraguay.

CRAMER, Ambrosio (1790-1839). Corre de E a O y se llamó Constituyentes. El nombre actual es de 1893. Se extiende entre Av. Dorrego y Av. General Paz. Recuerda a un militar francés que combatió en Chacabuco.

ELCANO, Sebastián. Juan (1476-1526). Se llamó la calle Segunda Moreno y el nombre actual es de 1892. Se extiende entre Vidal y Punta Arenas. Recuerda al famoso navegante español que diera la primera vuelta al mundo en 1522.

Fuente: La antigua Chacarita de los Colegiales – Diego A Del Pino

]]>
Renace el legendario Mirador de Chacarita http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2606 Wed, 19 Jul 2017 13:20:42 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2606 Tres Dimensiones Lo hizo construir un inmigrante a fines del siglo XIX. Ahora, por iniciativa de los vecinos, intentan devolverle su esplendor.

Hay un Palermo que no es tan glamoroso ni bohemio “chic” como Palermo Viejo ni tan festivo y “cool” como el Palermo Hollywood. Algunos lo llaman Palermo Death por albergar el cementerio de la Chacarita. Lo cierto es que esta zona todavía apacible y de anónimas casas bajas también tiene su carácter especial.

Sin duda una manzana que le da un rasgo identitario es la delimitada por las calles Loyola, Bonpland, Aguirre y Fitz Roy. Allí de entre una añosa arboleda de olivos, magnolias y palmeras, emerge una singular y casi misteriosa cúpula de hierro y vidrio. Se trata del Mirador Comastri, una antigua casona de planta cuadrada construida entre los años 1870 y 1875 en estilo renacentista italiano que gracias a la movilización de los vecinos y al tataranieto de su original propietario, don Agustín Rafael Comastri, se salvó de la piqueta y hoy está en proceso de reconstrucción.

La torre y el mirador de la casona de los Comastri.

La torre y el mirador de la casona de los Comastri.

Comastri fue uno de esos miles de inmigrantes italianos que allá por el año 1860 vino en busca de un futuro promisorio, a “hacer la América”. Y bien que la hizo. Vinieron desde la Toscana con su mujer Clementina Cataldi y de a poco fueron armando un establecimiento industrial en lo que era el Partido de Belgrano – Chacarita. Dedicaron esas tierras que llegaron a ocupar unas 60 manzanas aproximadamente entre las actuales calles Corrientes, Niceto Vega, Dorrego y el arroyo Maldonado, hoy entubado bajo la Av. Juan B. Justo, a la horticultura, cultivaron árboles frutales, tuvieron viñedos y hasta fabricaron ladrillos.

A fines del siglo XIX, desde el Mirador se divisaban las 60 manzanas que ocupaba el establecimiento de la familia Comastri.

A fines del siglo XIX, desde el Mirador se divisaban las 60 manzanas que ocupaba el establecimiento de la familia Comastri.

En una de esas manzanas, Comastri le encargó al arquitecto Eugenio Biagini una casona para su ya multitudinaria familia al estilo de las señoriales viviendas campestres llamadas “villas”. Biagini la enclavó estratégicamente en el terreno. La hizo de planta cuadrada, simétrica con una importante galería en el acceso y con los pisos superiores que se van escalonando hasta rematar un particular mirador de acero y vidrios de colores. Y uno de los pocos que queda en pie en Buenos Aires.

El render muestra cómo era el Mirador Comastri original.

El render muestra cómo era el Mirador Comastri original.

La historia es larga y parecida a muchas otras en nuestro bendito país. A mediados de los 80 el futuro promisorio de Comastri empezó a desdibujarse: ya le habían expropiado parte de sus tierras para hacer el “Ferrocarril al Pacífico”, luego para ampliar el Cementerio de Chacarita. Para rematarla, según cuenta el historiador Diego A. del Pino con la mala jugada de invertir fuertes sumas en una compañía financiera que quebró. Cuando el pionero falleció en 1891, a los 61 años de edad, las tierras se dividieron entre la viuda y los 10 hijos, quedando solo en pie la manzana del Mirador. En la década del 20, los herederos se la alquilaron al Consejo Nacional de Educación que instaló la “Escuela al Aire Libre” N° 4 que funcionó hasta que pasó a ser una residencia para estudiantes universitarios y luego, a partir del año 1957, la ocupó la actual Escuela Nacional de Educación Técnica (ENET) N° 34, “Ing. Enrique Martín Hermitte”.

El problema es que hasta pasada la década del 70, la conciencia sobre el patrimonio sea arquitectónico, paisajístico, histórico o inmaterial era inexistente tanto en los circuitos académicos como en la opinión pública. Sobran ejemplos de casonas, palacios, magníficos edificios demolidos o mal intervenidos. En el caso de la “villa” Comastri además de dejarla caer casi hasta el estado de ruina, le “pegotearon” construcciones, que seguramente serían necesarias, pero a los ojos y criterios de hoy son totalmente desafortunadas ya que este tipo de edificio, derivado de las villas palladianas, debe ser exento para que se puedan percibir sus cuatro fachadas.

Pero los tiempos cambiaron y gracias a la iniciativa y movilización de los vecinos, de la colaboración del Centro Vecinal de Participación, de la Junta de Estudios Históricos de Chacarita y Colegiales, de la Asociación de Amigos del Parque Los Andes y el seguimiento persistente del arquitecto Raúl Comastri, entre otros, el edificio y el predio está en vías de recuperación.

La galería del frente principal, ya restaurada.

La galería del frente principal, ya restaurada.

El edificio pasó de manos del Ministerio de Educación al de Cultura porteño; en 2004 la Legislatura lo declaró Sitio de Interés Cultural y fue Catalogado con Protección Estructural por la normativa de Areas de Patrimonio Histórico. Y ya se cumplieron las dos primeras etapas de la restauración. Los equipos de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural del Gobierno porteño consolidaron su estructura, restauraron los revoques exteriores, las carpinterías, la galería y la galería que da al frente. También recuperaron su esplendor los interiores de una de las alas del edificio.

Estado actual del Mirador, intrusado por otras construcciones.

Estado actual del Mirador, intrusado por otras construcciones.

Ahora falta una tercera etapa, en la que además de recuperar el resto de las habitaciones del edificio y los jardines, el proyecto del Gobierno incluye “correr” el cuerpo posterior que no es original para volver la villa a su condición natural.

El proyecto de intervención propone despegar el Mirador de los otros edificios.

El proyecto de intervención propone despegar el Mirador de los otros edificios.

Los vecinos siguen el pulso del Mirador de cerca. Vienen bregando desde hace mucho para que se convierta en un centro cultural. Que como en un tiempo fue un faro de prosperidad a la vera del arroyo Maldonado, quieren que hoy irradie cultura a la comunidad. En definitiva no piden ni más ni menos que su destino respete la memoria profunda y el alma del lugar.

Por: Berto González Montaner

Fuente: clarin.com

]]>
Capellanes del Duelo http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2600 Tue, 11 Jul 2017 00:45:54 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2600 El duelo es un escenario muy difícil en nuestra vida, es siempre muy doloroso, no hay nada que evite ese sufrimiento. Aunque el proceso del duelo se pone en marcha de manera natural en todas las personas, hay situaciones que pueden ser mas difíciles de llevar.

Pese a que hay diferentes maneras de pérdidas del ser querido, el dolor es uno solo, por lo tanto, cuando estés inmerso en el dolor del duelo y sientas que nunca vas a poder salir de esa situación, es ahí cuando estamos para darte contención espiritual y emocional.

Muchas personas ignoran que luego del deceso hay un ángel rondando, no todo termina con la muerte física, es por eso no debes permitir que ese mismo ángel te lleve y te sumerja en el estado de depresión, angustia, etc.

El duelo tiene un comienzo pero también un final, de la misma manera que comenzó, debe terminar. Esto no significa de ningún modo olvidar al ser querido, porque el amor que este dio permanece intacto. Es por ello que debes seguir adelante…

Por: Capellán Rodrigo Ruiz  

Sitio web: cofratecapellanruiz.blogspot.com.ar

Facebook: Cofrate Capellan Ruiz

]]>
El viejo cementerio de la Chacarita, a 146 años de su inauguración http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2570 Fri, 14 Apr 2017 13:11:26 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2570 Su apertura tuvo que ver con una epidemia que azotó a la Ciudad en el siglo XIX y a los 5 años fue mudado.

Un 14 de abril, pero de 1871, se inauguraba el Cementerio de Chacarita que fue construido en tiempo record cuando la epidemia de fiebre amarilla comenzó a hacer estragos en la Ciudad de Buenos Aires.

LA NACIÓN habló con Hernán Santiago Vizzari, investigador histórico y autor de Cementerio de Chacarita, que contó 4 curiosidades de un lugar emblemático de la Ciudad.

1. El primer lugar donde se fundó, ahora es un parque

La epidemia hacía estragos en la Ciudad y los dos cementerios existentes (el del norte: Recoleta, y el del sur: en Parque Patricios estaban repletos) por eso se destinaron unas cinco hectáreas de lo que hoy es el Parque los Andes para fundar el “cementerio del oeste” lo que se conoció como el Cementerio Viejo. Allí llegaron a realizarse más de 500 inhumaciones en un solo día.

Documentos oficiales de 1871 de la inauguración del cementerio en su primer lugar.  Foto: Gentileza Hernán Santiago Vizzari

Una Comisión del Consejo de Higiene y otra de la Municipalidad de Belgrano hizo 11 días antes de la inauguración un estudio Topográfico en la Chacarita, inspeccionando el lugar para emplazar un cementerio en el “local elegido” como también el camino de tierra que conduce al mismo.

Permanecería en ese lugar abierta hasta 1875 cuando se decide su ampliación y traslado a unos pocos metros hasta el lugar que ocupa en la actualidad.

2. Vías en tiempo récord para llevar los muertos

Los muertos por la fiebre amarilla eran tantos que las carretas no tenían tiempo de trasladarlos todos, por lo que se construyeron vías.

El 18 de abril de 1871, 4 días después de la apertura del cementerio, se habilita una estación en Corrientes y esquina Bermejo que recibía los cadáveres para ser llevados al Cementerio de la Chacarita por el ramal del Ferrocarril del Oeste.

Mapa de Chacarita en la época en que se proyectó el cementerio.  Foto: Gentileza Hernán Santiago Vizzari

El Ramal partía de la esquina Centro América (hoy avenida Pueyrredón) y Avenida Corrientes. Seguía por esta calle hacia el Oeste hasta su destino en las inmediaciones del nuevo cementerio. Tenía dos paradas: uno a la altura de la calle Medrano y otro en el cruce con Canning (hoy Avenida Scalabrini Ortiz). En el punto de partida se construyo un galpón depósito destinado a guardar los cadáveres. El 19 de Abril se inauguro la estación Bermejo.

3. Siguió funcionando hasta 11 años después de que se cerrara

En 1874 el Estado decide agrandar nuevamente el cementerio y le pide a Don Agustin Comastri que ceda las tierras linderas al viejo cementerio. Como eran muy extensas, Comastri se niega a cederlas y el Estado le expropio varias manzanas que tenían cultivos, pagándole un ínfimo precio por estas.

Documentos oficiales de 1871 de las estadísticas de enterrados en Chacarita y causa de la muerte. Foto: Gentileza Hernán Santiago Vizzari

El año siguiente se clausura el viejo cementerio, pero siguió funcionando hasta 1886 donde quedo definitivamente cerrado. A principios de 1887 se exhumaron los cuerpos y fueron trasladados al osario general del nuevo complejo.

4. Quisieron cambiarle el nombre, pero por la gente lo conservó

EL 30 de Diciembre de 1886 se inaugura el “Cementerio del Oeste”, pero la población lo seguía llamado “de la Chacarita” por lo que en 1949 según el decreto N° 2.163 se deja como nombre definitivo “Cementerio de la Chacarita”.

Según detalló Vizzari, la implantación definitiva de la necrópolis altero la fisonomía de la zona campesina y entristeció el lugar de inmediato. Pero por otro lado, el cementerio fue propulsor de progreso y adelanto. Se logro que llegara al lugar una línea Férrea (el tren de los muertos) además de dar el puntapié inicial a la llegada del Tramway Rural, los Tranvías de caballos, de vapor y luego eléctricos.

Esto derivó en la mejora de los caminos, en especial la actual avenida Corrientes y se registró una llegada masiva de obreros, queriendo abandonar los conventillos de la Ciudad para tener su casa propia. Además, aparecieron los comercios relacionados con el Cementerio: florerías, herrerías, marmolerías.

Por: Jose Maria Costa

Fuente: lanacion.com.ar

]]>
Rodney http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2565 Thu, 30 Mar 2017 15:26:47 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2565

Del vermú y La Portuaria a la cocina de fonda y las bandas nuevas, en el local de la Chacarita pararon Pappo y David Byrne.

Al bar no se llega de carambola. Hay que ir. Desde el subte línea B se bordea Jorge Newbery hasta avistar la esquina iluminada. Lo mismo desde el tren San Martín, las paradas de colectivos o la pizzería El Imperio. No es un polo gastronómico ni turístico. No hay diversión a la redonda. Chacarita, paredón y después el bar, potentado de la leyenda del Rodney. Los árboles contrastan con lo inerte que vive en el cementerio, y todo a su vez con las emanaciones rockeras de este bar histórico.

En 1991, un flaco baila y flamea su tapado de cuero negro sobre el muro tras las tumbas. Canta que en el aire hay algo especial y que puede viajar sentado en la mesa de un bar. Prometedor para todo bohemio que se precie. Apenas empezaba el mito del Rodney, gracias a la explosión del videoclip en los ‘90. Al mando de La Portuaria, Diego Frenkel caminaba de día la zona y compraba flores, quitándole dramatismo a la necrópolis. Dentro de El bar de la calle Rodney, tipos de bigotes y camperones fumaban y tomaban café, carpeteando desconfiados a la cámara.

Pasaron los ‘90, el local cerró y los 2000 encontraron a Pappo como principal agitador de su vuelta. Reabrió, cambió de dueños, cerró, abrió y fue creciendo la mística. Las brujas y el asfalto se apostaron en Chacarita. Después de un inicio de parroquianos que paraban a tomar vermú en los ‘70, en la última década (y un poco más también) el bar fue del rock. Lo pisaron Pity Alvarez, Juanse, Gabriel Carámbula, Pilo Gómez, Militta Bora cuando aún era pelirroja, Frenkel y los internacionales David Byrne, Bernard Fowler y Rod Stewart, entre muchos. Hasta el actor Luis Luque, fija con su whisky y las historias como imán para los pibes (y no tanto), participó de varias lecturas de poesía.

“El lugar tiene una especie de magia o encanto porque siempre querés volver”, dice Marcelo Hugo Guaglianoni, organizador y productor. Hoy lo administra Adrián “Harry” Igualador, otrora habitué, quien, después de una larga espera para la habilitación, lo hizo funcionar con todo: remodelación, cocina de fonda y música en vivo. Dice Guaglianoni que no existe selección para que las bandas toquen. “Cada músico o banda merece la oportunidad de mostrar lo que hace, y confiamos en ellos plenamente”, expresa. Tal vez con el diario del lunes, y a confesión de partes, se pueda leer esta escena que hizo del hechizo arrabalero del cementerio esta rockería en la dimensión de los vivos.

Fuente: pagina12.com.ar

]]>
Hay que trabajar hasta que Dios nos lleve http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2561 Tue, 28 Mar 2017 12:03:56 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2561 Leonor Ontiveros vende flores en la puerta del cementerio San Antonio de Padua en Salta, hace más de 50 años.

“Comencé en esto cuando tenía 8 años, ahora tengo 64 y nunca dejé de trabajar con las flores”, dijo Leonor Raquel Ontiveros, la primera florista del cementerio San Antonio de Padua, ubicado al costado del canchón municipal.

Leonor se levanta a las 5 para dejarle la comida preparada a cuatro de los 15 nietos que tiene. “Yo les preparo la comida. Ellos pasan al mediodía y comen y se van a su casa”, contó. Después la mujer se va a su puesto donde trabaja desde las 7 hasta las 19. No cierra ni para comer.

“Tengo que estar aquí, los clientes me buscan a mí”. Leonor no sabe de feriados ni de fines de semanas, al contrario, son los días que más trabaja.

Desde muy niña

Cuando murió uno de sus hermanitos, allá por 1960, ella tenía 8 años y fueron a sepultarlo al cementerio de la Santa Cruz. En esa ocasión inundada de dolor, observó la presencia de niños que tenían su edad y que estaban trabajando en el lugar limpiando flores y ayudando a acomodar los puestos.

Sin más vueltas, le dijo a su madre que quería trabajar allí. “Al otro día fui para ganarme mi platita y así poder ayudar en mi casa”, contó Leonor con naturalidad.

Al poco tiempo comenzó a trabajar para una florista. Pasaban a buscarla a las 7 y trabajaba casi todo el día.

“Yo aprendí cómo se hacían los ramos, entonces con los año me animé y me puse en la esquina del cementerio a vender mis flores”, recordó.

A los 15 años se casó. Su marido era funebrero y tenía unos siete años más que ella. “Viví 29 años con mi marido y tuve seis hijos. Quedé viuda hace 22 años”, contó Leonor.

Su rostro se ve cansado, ya no tiene las fuerzas de antes, pero no se puede jubilar porque dejó de hacer aportes. “Mientras estaba vivo mi marido los hacía, pero cuando él murió ya no continué porque no entiendo. Yo apenas hice la primaria y tenía que seguir criando a mis hijos”, dijo.

La venta, hoy

Leonor se queja porque cada vez se venden menos flores y los gastos son cada vez mayores. “Hay que trabajar hasta que Dios nos lleve, es el destino del pobre”, reflexionó resignada.

Las flores no son imprescindibles, es uno de las gastos que la gente puede recortar. “Antes se vendían las rosas y los claveles por docena, ahora no, se hacen ramos surtiditos para que salga más barato”, un ramo surtido cuesta 40 pesos y un ramo de rosas o claveles, 200.

Leonor, que lleva mucho más de 50 años en el rubro, sabe que la gente tiene cada vez menos tiempo para ir al cementerio, así que prepara unos floreros en botellas de plástico, con cemento y flores artificiales, que cuestan 40 pesos. “Así la gente las coloca en la tumba o en el nicho y no hay necesidad de venir tan seguido si no puede”, agregó.

“Nosotros aquí pagamos todos los impuestos. A veces me atraso con el monotributo pero en cuanto puedo me pongo al día”, dijo la trabajadora, y agregó: “Si uno no trabaja todo el día, no alcanza para pagar la luz, el gas, el canon y el pan de cada día”

Por: Carmen Petrini

Fuente: eltribuno.info

]]>
Peligra la continuidad del Panteón Centro Gallego en el Cementerio de Chacarita? http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2551 Sat, 18 Mar 2017 13:50:37 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2551
Centro Gallego: lo licitan y buscan empresas extranjeras para gerenciarlo
 
“…Paco Lores, presidente de la Federación de Asociaciones Gallegas, no tiene pelos en la lengua para analizar las causas de la crisis: “Antes las cosas andaban bien. Yo no sé si ha sido la política, la vejez o el medio ambiente, pero para mí, el Centro Gallego está lleno de corruptos. Se ha muerto hace poco un gran hombre de la politica gallega y, cuando fui a averiguar para llevarlo al panteón de la Chacarita, me salieron con que los directivos no se reunían sino a los cuatro días. Me enojé mucho y ya no volví”, explica, a sus ochenta y dos años…”
 
Varias iniciativas para salvar a la institución fracasaron desde 2001. Ahora, el interventor planea una licitación internacional para gerenciarlo y no descarta que gane una prestadora de salud española. Macri habló del tema en su visita reciente a España. Próximamente ampliaremos… 
Fuente: clarin.com
]]>
Los inquietos ataúdes de la familia Chase http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2540 Thu, 09 Mar 2017 15:29:00 +0000 http://www.cementeriochacarita.com.ar/?p=2540 Esta historia tiene como protagonista principal al Panteón familiar Chase en la Isla de Barbados. Esta tumba es una cripta de gran tamaño, construida en parte sobre la superficie y en parte bajo tierra y aunque en los registros de la iglesia se hace referencia a la tumba como la cripta Chase, en ella fueron sepultadas otras personas que no pertenecían a ésta familia.
Se construyó hacia el año 1742 por indicación de la familia Walrond, aunque ellos nunca llegaron a utilizarla y algunos años más tarde fue vendida a otra familia de apellido Elliot, pero al poco tiempo fue vendido por los Elliot a la familia Chase; Que era considerada por muchos vecinos del lugar como una familia agresiva y violenta. El 31 de julio de 1807 el mausoleo recibió su primer ocupante, los restos de una mujer llamada Thomasina Goddard, pariente de los dueños del mausoleo fue enterrada allí en simple cajón de madera que colocaron en los anaqueles superiores de la cripta
Al año siguiente, fue enterrada una pequeña de dos años cuyo nombre era Mary Anne Chase en un pesado y sólido ataúd de Plomo. El 6 de julio de 1812, llegó Dorcas, una hermana mayor de Mary Anne, cuya muerte dio origen a algunas murmuraciones. Algunos comentarios indicaban que el tiránico padre de la chica la había atormentado hasta la desesperación, y que ella se había quitado la vida rehusando todo alimento.
El cuerpo de la joven estaba en otro ataúd de plomo y era trasladado por esclavos que mientras descendían por la escalera que conducía al interior de la cripta descubrieron con horror como el cajón de la joven Mary Ann había sido corrido hacia el otro extremo del cuarto y estaba cabeza abajo. Los hombres huyeron despavoridos del lugar aseverando que el hecho era obra de espíritus malignos.
El coronel Chase obligó a otros subordinados que acomodaran el ataúd descolocado y ubicaran el nuevo en el sitio que le correspondía mientras acusaba a bandidos esclavos por lo acontecido.
Cuatro semanas después la tumba tuvo que abrirse otra vez para recibir el cuerpo del jefe de la familia Chase, el honorable Thomas Chase, quien era, según la opinión general, uno de los hombres más odiados de la isla. Y conforme la luz de la lámpara fue iluminando la cámara, se hizo claro que algo extraño había ocurrido en el lugar. Los cajones no se encontraban en sus posiciones originales. El de la infante Chase había sido arrojado, con la cabeza hacia abajo, a la esquina opuesta, en tanto que el de la señora Goddard se encontraba sobre un costado, contra la pared.
Los ataúdes fueron colocados nuevamente, con todo respeto, en orden; se añadió el de Thomas Chase a la hilera y se cerró una vez más la cripta.
Desde ese momento pasaron cuatro años hasta que el 25 de septiembre de 1816, la lúgubre losa de mármol en la entrada del sepulcro se alzó hacia un lado para dar entrada a otro niño. Samuel Brewster Ames había muerto a la edad de once meses. Al entrar el grupo acompañante de dolientes a la cámara, clavaron la vista y se quedaron horrorizados. ¡Los féretros habían sido profanados nuevamente! Los cuatro cajones yacían volcados en salvaje desorden.
Los extraños acontecimientos fueron informados al gobernador de la isla Lord Combermere el que al comprobar con sus propios ojos lo ocurrido ordenó que se cubriera el piso del panteón con arena fina con el fin de que quien entrase para cometer su fechoría dejara marcadas las huellas a la vez dejó esparcidos por el lugar varios objetos de gran valor. Hizo cambiar además la vieja cerradura e indicó que sellaran la puerta de hierro con yeso y piedras. El gobernador plasmó su anillo en el cemento fresco a modo de sello de seguridad.
Sin embargo ésta seguridad no esclarecía los misteriosos hechos ocurridos ya que el cajón de la señora Goddard era una endeble caja de madera, fácil de mover. Pero el ataúd del señor Chase era tremendamente pesado. Estaba construido por un armazón interior de madera; la caja exterior estaba hecha de plomo. Con Chase dentro del féretro (un hombre gigantesco, que pesaba alrededor de 118 kilos) habían sido necesarias ocho personas para poner el ataúd en su sitio. Ahora se encontraba sobre un costado, varios metros hacia la izquierda del sitio donde había sido colocado. ¿Cómo habían podido los vándalos, cuando menos ocho de ellos, penetrar en la tumba y realizar su trabajo sin que se les hubiera visto?
En 1820 deciden abrir nuevamente el sitio y el gobernador de la isla acompañado de su secretario, Nathan Lucas y el reverendo Thomas Orderson entre otros presentes decidieron estar presentes.
La parte exterior del mausoleo estaba tal cual la habían dejado, sin señales de forcejeo ni alteración alguna en el sello del anillo, pero al derrumbar el cemento exterior descubrieron que había un féretro roto y que un hueso se asomaba por la rajadura, era el de Dorcas Chase. El de Mary Ann estaba apoyado cabeza abajo en el muro opuesto a la puerta, los 2 restantes desordenados por el suelo.
Por otro lado la arena estaba intacta y los objetos de valor estaban donde se los había dejado, nada parecía aseverar que la cripta se habría inundado o movido por un temblor ni que persona alguna pudiese haber entrado y además movilizado los pesados ataúdes. El secretario del gobernador tomó nota de la posición que tenían los féretros al momento de abrir el lugar.
Esta vez el reverendo Thomas Orderson, rector de la Iglesia de Cristo, junto con un magistrado y otros dos hombres, realizaron un registro minucioso de la cripta. Examinaron los muros y el techo abovedado en busca de humedad y encontraron el interior completamente seco. Escudriñaron el piso en busca de grietas y lo encontraron sólido. No había nada que ellos pudieran hacer, excepto supervisar la labor de colocar los féretros, una vez más, en el orden prescrito.
En cuestión de semanas, todos los habitantes de Barbados y de las Indias Occidentales británicas se habían enterado de los sucesos acaecidos en la Iglesia de Cristo. Multitudes de curiosos se dirigían al cementerio, para después agolparse alrededor de la cripta, e irritaban al reverendo Orderson con preguntas que él no podía responder.
Los curiosos tuvieron que esperar casi tres años antes de que se llevara al cabo la siguiente inhumación. El 17 de julio de 1819 el ataúd de madera de la señora Thomasina Clarke fue preparado para su sitio de descanso dentro de esa cámara de inquietud. No había ninguna duda acerca de la importancia de la ocasión. Aunque la señora Clarke había sido una persona de poca importancia mientras vivió, sus restos se vieron acompañados de la presencia del gobernador de Barbados, lord Combermere, los edecanes de éste, el comandante de la guarnición y por la mayor parte del clero de la isla, y por cientos de espectadores.
El cemento que sostenía la puerta en su sitio se encontraba sólido y sin tocar: algo del interior parecía estar resistiendo, algo pesado e inerte. Cuando la losa fue finalmente movida, se hizo claro de qué se trataba: ¡El féretro del difunto Chase estaba atrancado firmemente contra la puerta de entrada, casi a dos metros de distancia del sitio donde había sido colocado!
Los otros ataúdes estaban dispersos. Los de los niños, que se habían colocado sobre los más grandes, yacían ahora sobre el piso de piedra. Únicamente la caja de madera de la señora Goddard se encontraba en el sitio donde había sido colocada.
A causa de los hechos inexplicables el gobernador hizo que el mausoleo se vaciara y trasladaran los cuerpos a otro nicho. Actualmente el panteón se encuentra abierto al público y puede acceder todo curioso que desee ver e sitio donde acontecieron los extraños sucesos siglos atrás.
]]>