Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 4128

GPS Chacarita: por un sendero de la memoria porteña

No es tan difícil abstraerse del ajetreo mirando las tipas del Parque de los Andes, en Chacarita. Además, es día de semana y no hay feria. Así que resulta cada vez más fácil dejarse llevar hasta 1865, cuando esto era campo, los alumnos del Nacional Buenos Aires venían a pasar vacaciones y organizaban “razzias” a la “región feliz de las frescas sandías” de sus vecinos vascos, según cuenta Miguel Cané en su libro Juvenilia.

Por la fiebre amarilla, desde 1871, parte del lugar se convirtió en el Viejo Cementerio que colapsó –hubo hasta 564 inhumaciones diarias– antes de que inauguraran el actual, en 1886.

“El Cementerio de Chacarita tiene valor histórico y patrimonial”, apunta el investigador Hernán Vizzari (38), creador del sitio de internet www.cementeriochacarita.com.ar, declararo de Interés Cultural por la Legislatura porteña, y del Museo Funerario Virtual.

Vizzari habla de panteones, como el de la Sociedad Española de Socorros Mutuos, “inspirado en un templete de El Escorial de Madrid, y hoy abandonado”, y de mausoleos populares, como el de Gardel, “a quien le llevan cigarrillos”. De esculturas de Luis Perlotti (1890-1969), entre ellas, “La Piedad”, en la galería 12. Y de pirámides, medusas, vitrales y pequeños relojes que marcan en las tumbas la “hora fatal”.

Hay para recorrer. Allí descansan Alfonsina Storni, Osvaldo Pugliese, Carlos Di Sarli y Jorge Newbery, cuyo mausoleo es una imponente representación de un ángel rodeado de cóndores, entre otras figuras.

Pero el barrio guarda otros tesoros, nada lúgubres. La familia de músicos y luthiers Anconetani armó un Museo del Acordeón y Alejandro Simik, ex bombero que se enamoró de la fotografía haciendo pericias, expone en su bar, el Palacio, una colección de 2.500 daguerrotipos y cámaras. Ahí se puede tomar un café con leche con pan y manteca o comer una picada entre visores estereoscópicos, los ancestros de las 3 D. Y sacarse una selfie, claro.

Posible recorrido:

1) Portal. El Cementerio de Chacarita tiene 95 hectáreas (entre Guzmán, Jorge Newbery, las vías del San Martín, Garmendia, del Campo y Elcano). El ingreso exhibe columnas de rasgos dóricos. Fue diseñado entre 1882-6 por Juan Antonio Buschiazzo (Italia, 1845-Argentina, 1917), quien también trabajó en el de Recoleta, y restaurado en 2007. El frente muestra una representación del “juicio final” y en el tope, un ángel que lleva la trompeta celestial. Guzmán 680. De 7 a a 17.30.

Chaca2

Ingreso. El portal del Cementerio, en Guzmán 680, que fue inaugurado en 1886. Trabajó Juan A. Buschiazzo, como en el de Recoleta./ Hernán Rojas

2) 1896. El año en el que se puso la piedra fundamental del Panteón de la Sociedad Española de Socorros Mutuos. Lo diseñó Alejandro Christophersen (Cádiz, 1866-Buenos Aires, 1946). Se inspiró en “el templete diseñado por Juan Herrera que está el patio mayor del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial”, Madrid, siglo XVI, explica el investigador Hernán Vizzari. Sus abrumadores detalles, como de una obra de orfebrería, trazan rasgos del neoplateresco y el barroco americano. “Es un tesoro, pero hace unos cinco años que está cerrado y casi sin mantenimiento”, advierte Vizzari. Se ubica en la Sección 5, entre las calle 24 y 17, del Cementerio.

Chaca1

Panteón. De la Sociedad Española de Socorros Mutuos, diseñado en 1896. / Hernán Rojas

3) Gardel eterno. Una estatua lo representa de pie, sonriente, con una flor (de tela) en el ojal. A su lado, acurrucada, partida por el dolor, hay una figura con una lira rota que simboliza el luto de la música. “Debería ser mujer pero, ¿no tiene facciones de hombre?”, dispara el investigador Hernán Vizzari. Alrededor, está lleno de placas y más flores. Otra curiosidad: “También suelen dejarle cigarrillos en la mano”. El mausoleo está en la Sección 1 del Cementerio, entre las calles 16 y 33.

Chaca3

Gardel. El Mausoleo, con una escultura que lo muestra de pie y sonriente, siempre rodeado de placas y flores, incluso de tela. / Hernán Rojas

4) Musa. “Queríamos hacer un almanaque con acordeonistas mujeres. Pero era tan caro que dijimos: ¿si armamos un museo?”, cuenta Aída Anconetani, nieta de Giovanni, inmigrante de, justamente, Ancona, Italia, quien en 1918 compró la casona donde crearon instrumentos (para grandes, como Ernesto Montiel) y desde 2005 muestran su colección. En el Museo Anconetani del Acordeón (Musa), exponen desde instrumentos que tocaba Giovanni a fines del siglo XIX hasta actuales, y máquinas con las que crearon diseños calados, perlados, que parecen joyas. Podían tardar dos años en cada pieza. ¿Un imperdible? “El acordeón cromático, que ganó un premio en Europa en 1929”, dice Aída. Los tres de los cuatro acordeones de la orquesta de señoritas Ferri. O el Cirila que donó Pipo Pescador. En Guevara 492. De martes y jueves de 15 a 18.30. Entrada: a voluntad. Organizan visitas para escuelas.

Chaca41

Músicos y luthiers. El Museo Anconetani del Acordeón funciona desde 2005 en Guevara 492. / Hernán Rojas

5) Flash. El bar Palacio tiene 30 años. En mesas con tapa de vidrio, donde exponen cámaras y fotos antiguas, rodeadas por muebles con más fotos y más cámaras, sirven café con leche con pan y manteca ($ 39) o picadas con sopressata y Cammenbert ($ 370 para 4). Es que éste es un bar con museo, el Fotográfico Simik. Cuenta con 2.500 piezas: desde daguerrotipos de 1840 hasta las primeras cámaras digitales. “Nació de casualidad”, explica Alejandro Simik (56), fotógrafo y fundador. “Fue tras 2001, cuando las mesas estaban vacías. En mercados de pulgas, encontré 50 cámaras. Mi cuñado Claudio hizo las vitrinas. Y a la gente le empezó a gustar”, agrega. ¿Piezas clave? “Los visores estereoscópicos”. O la prehistoria de las 3 D. “Son cajas que tienen dos fotogramas casi iguales. Los diferencian 2 o 3 mm de encuadre. Pero cuando mirás dentro, se superponen y se genera el efecto de tres dimensiones -explica-. Los usaba, desde 1860, la gente rica para divertirse mirando recuerdos viaje”. En Lacroze 3901. De lunes a sábados de 7 a 24. Los martes hay jazz. Y dan talleres de fotografía.

Chaca5

Flash. El bar Palacio alberga el Museo Forográfico Simik, con 2.500 piezas, en Lacroze 3901. / Hernán Rojas

 

Por: Judith Savloff

Fuente: clarin.com

Aguarde un momento...

Suscribase a nuestro Boletín

Si quiere recibir información de las actividades de Hernán S Vizzari, por favor envíenos su correo electrónico. Muchas gracias.