Hugo Estevez (1963 – 2011)

Sucedió hace un par de años con la precipitada partida, a los 39 años, de Jorge Pandelucos, “Alorza”, taxista de La Plata y líder de La Guardia Hereje. Pasó de nuevo el sábado pasado, cuando un cuchillo blandido por la mano sin control de una vecina desquiciada de la villa El Tropezón se hundió en el corazón de Hugo “Peche” Estevez, cantautor y fundador de Buenos Aires Negro. La tragedia parece haberse apoderado de los grupos de tango joven que se niegan a trabajar para el turismo. Los pocos adoquines que quedan en la ciudad se estremecieron de dolor.

“Lamparitas de colores, de vereda a vereda / Un muñeco de San Juan se hace fuego en la esquina / De acá abajo te miran los que habitan la muerte / De acá abajo los muertos que respiran”. Los versos corresponden a Arcángel Guillermo, un tema que “Peche” había dedicado a un amigo muerto y que forma parte de Sol del Once, el segundo de los discos de su banda. El domingo, el cuerpo sin vida del cantautor de 48 años fue velado por decenas de jóvenes que conocieron su “tango en zapatillas” y mascullaban esa estrofa a modo de despedida. Ayer al mediodía fue enterrado en el cementerio de la Chacarita.

Hugo “Peche” Estevez, poeta del tango reo.

“Para nosotros tango es una palabra abierta. Tango es caminar por estas calles, por su mugre”, declaró Estevez en un reportaje. De su primer disco, Turra Vida, se destacó otra composición, El resentido, que constituye una definición exacta respecto del lado en que Peche decidió ubicarse: “Los pobres duran pocos años / no es como en Belgrano que no se puede caminar / de tanto viejo que hay. / En Soldati nadie llega a anciano, / si no te mata el SIDA o la bala policía / te lleva la jubilación”. De reconocida militancia en el peronismo, Peche cantó y escribió como decidió vivir, pobre y siempre cerca de los límites de la marginalidad. Murió también en esa ley.

El “Chango” Farias Gómez, que falleció semanas atrás, se había entusiasmado con Buenos Aires Negro, produjo sus dos discos. A falta de ofertas en el circuito comercial, la banda liderada por Peche y el trompetista Ricardo Culotta recorría con su particular estilo los bajofondos de la ciudad, esos mismos que inspiraban su letra y música.

“Julián”, otra de las piezas de su último disco, está dedicado al poeta lunfardo Julián Centeya. “De esta ciudad careta elegiste las flores que crecen en las sombras /elegiste el olvido cuando llamaste por su nombre a las cosas”, cantaba Peche Estevez, como si hablara de si mismo.

Por: Matias Longoni

Fuente: clarin.com