Rev. Francisco Penzotti 1851-1925.

Penzotti relata su vocación evangélica que comenzó en Montevideo, en 1876, tras haber recibido una versión del Evangelio de San Juan. Un año más tarde ya formaba parte de un contingente de jóvenes
predicadores evangelistas. En 1878 fue enviado a Colonia Valdense (Uruguay) como predicador en lengua española. Allí se desempeñó durante nueve años. En el interín, desde 1883, integró misiones evangélicas en Bolivia y el norte de la Argentina. Recorrió Córdoba, Tucumán, Salta, Jujuy, La Quiaca, Mojos, Tupiza, Cotagaita, Potosí, Chuquisaca, Sucre, Puno, La Paz y otros pueblos, llegando a Tacna, en la costa del Pacífico. Las “privaciones y persecuciones” que menciona no le impidieron seguir rumbo a Chile. Desdeallí emprendió la vuelta, tras ocho meses de gira. En 1884 inició una segunda gira boliviana  de trece meses. En diciembre de 1885 se embarcó hacia Londres, con diversas escalas. Fueron catorce meses de travesía misionera, celebrando cultos públicos y privados, y poniendo en circulación miles de ejemplares de la Biblia.

Residió en la Argentina desde marzo de 1887, cuando fue designado pastor en Rosario (Pcia. de Santa Fe), donde se afincó con su familia. Con ese destino coincidió su nombramiento como “agente” de la Sociedad Bíblica para la costa del Pacífico. Por tal razón se desplazó al Callao, donde permaneció hasta 1892, cuando lo encontramos recorriendo América Central por un lapso de ocho meses. Dejó a su familia en el Perú y pasó a Nueva York hasta 1896. En 1908, volvió a Buenos Aires, en reemplazo del agente general de la Sociedad Bíblica Americana.

En un balance de sus treinta años de labor difusora de la Biblia, Penzotti se mostraba convencido en sus
ideales y pleno de fe evangélica. Su vida lo presenta como un misionero infatigable de aquel culto disidente, en un medio mayormente católico romano. Con justicia, al contemplar su mausoleo en el Cementerio Británico y la serena sonrisa que se insinúa en la escultura, puede uno imaginarse que, tras tanto andar, por fin, Penzotti descansa en paz.

Reverendo

Extracto del libro: Angeles de Buenos Aires – Historia del Cementerio de la Chacarita – Omar Lopez Mato y Hernán Santiago Vizzari – Olmo Ediciones 2011